martes, 25 de junio de 2013

Scarlatti: Sonata en La mayor



El compositor napolitano Doménico Scarlatti conoció a Haendel durante un viaje que el primero realizó a Venecia en 1708, cuando ambos tenían veintitrés años, pues habían nacido el mismo año, en 1685. Entusiasmado con las habilidades del maestro alemán, Doménico lo siguió a Roma para escuchar sus improvisaciones. Luego de un tiempo, ambos músicos habrán consolidado una gran amistad.

Según cuenta un biógrafo de Scarlatti, el cardenal Ottoboni, patrón de Haendel por esas fechas y mecenas del arte, organizó en Roma una sana competencia entre los dos músicos para amenizar las veladas de su modesta corte. Se trataba de saber quién era el mejor organista y clavecinista, o Scarlatti, o Haendel. Al finalizar la contienda, y para no enemistar a los participantes, el noble público (o el público noble) declaró empatados a ambos artistas: el mejor organista era Haendel, y el mejor clavecinista, Scarlatti.

Doménico Scarlatti (1685 - 1757)
Razón no le faltaba a ese público excelso. En 1733, instalado en Madrid por el resto de sus días como maestro de música de su alumna y ex princesa Maria Barbara, ahora reina de España, va a componer allí su gigantesca obra para clavecín: 555 piezas breves de un solo movimiento que modestamente llamó "ejercicios", composiciones sin embargo altamente innovadoras que presagian la futura forma sonata de los próximos decenios.

Encabeza la primera edición de los modestos "ejercicios" de Doménico una singular y preciosa advertencia que para la comprensión de su arte y su persona nos proporciona más información que una enciclopedia completa:
  • "Ya seas aficionado o profesor, no esperes encontrar en estas composiciones intenciones profundas, sino más bien un ingenioso jugueteo del arte de ejercitar la ejecución atrevida en el clavecín. 
  • Ningún fin de interés o de ambición me ha llevado a publicarlas, sino la obediencia. 
  • Quizás te resulten agradables y entonces obedeceré a otras órdenes y te complaceré con un estilo más fácil y más variado. 
  • Muéstrate pues más humano que crítico y de esta forma acrecentarás tu propio placer. 
  • Para comprender la disposición de las manos te aviso que la D indica la mano derecha y la M la mano izquierda. 
  • Vive feliz."
Feliz y más humano que crítico habrá que escuchar entonces la versión de la sonata en La mayor K. 322, a cargo de la pianista de 16 años nacida en Hong-Kong, Tiffany Poon, durante un recital en Montreal en enero de 2013.


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